
La modernización siempre involucra una fuerte cuota de desinformación... y el paso de la actual norma análoga de televisión por la TV digital, no es la excepción a ésta regla.
Chile se apresta a experimentar un cambio revolucionario de la mano de la digitilazación de la norma televisiva, hasta hoy análoga en nuestro país. Sin embargo este cambio involucra una serie de factores para todos los actores del negocio de las comunicaciones.
La primera pregunta qué deben hacer todos los lectores de este reportaje es ¿qué es la TV digital?. En términos técnicos, es un sistema que codifica su señal de forma binaria, lo que abre la posibilidad de crear vías de retorno entre consumidor y productor de contenidos, y así generar aplicaciones interactivas. Además tiene mejor imagen que la actual televisión análoga y principalmente permite aumentar el número de estaciones. En la actualidad existe la posibilidad de tener un máximo de doce canales análogos de libre recepción en la banda VHF ó análoga, mientras que con la digitalización esa cifra subirá sustancialmente.
Pero lo primero será definir qué norma es la que en definitiva utilizará Chile. El Gobierno, que debió dar a conocer su determinación hace ya algunos meses, tiene tres opciones posibles: la estadounidense (ATSC), la europea (DVB-T) y la japonesa (ISDB-T). Adicionalmente, también estaría disponible una cuarta, de origen chino (DMB-T), que al parecer ni siquiera ha sido considerada.
Las normas en carrera...
La primera es la norma estadounidense, llamada ATSC (Advanced Televisión Systems Committe), cuyo sistema permite transmitir en las mismas bandas VHF y UHF actuales (análogas), por lo que los grandes canales de televisión chilenos creen que sería mejor aplicar esta norma. Requiere un poco menos de la mitad de la potencia de transmisión para la misma calidad de recepción.
Luego está el estándar europeo, DVB-T (Digital Video Broadcasting Televisión), que ofrece mejor recepción en zonas urbanas y otorga mayores servicios como la transmisión a dispositivos móviles. Además parece tener apoyo entre los canales más pequeños de regiones, ya que no requiere una inversión tan grande para su implementación. Por otra parte la norma la japonesa, ISDB-T (Integrated Services Digital Broadcasting), que es funcional para la transmisión simultánea de una robusta señal HDTV y también de recepción móvil. Es la de mejor calidad técnica, pero sólo dos países en todo el mundo (Japón y Brasil) la han implementado, este último hace muy poco.
Finalmente aparece DMB que significa Digital Multimedia Broadcast y se está constituyendo en la cuarta alternativa mundial para televisión digital, con excelentes resultados y aceptación en diversos países, principalmente para los servicios de televisión móvil, en competencia con OneSeg de Japón (incluido en ISDB-T), DVB-H europeo y MediaFLO de Qualcomm de Estados Unidos.
DMB es la evolución del estándar europeo de audio digital conocido como Eureka-147 DAB que utiliza audio digital MUSICAM comprimido en MPEG-1. Introduce compresión MPEG-4 para tener video de calidad CD para aplicaciones de televisión en movilidad.
En este abanico de posibilidades la responsabilidad es exclusivamente del gobierno, y es aquí donde se genera un lobby tremendo y muchos millones dando vueltas, la decisión de que norma adoptar, tendrá un impacto tremendo en la comunidad, donde las más beneficiadas podrían ser las agrandes empresas de telecomunicaciones.
Según los entendidos en el tema, la norma europea beneficia a las pequeñas emisoras, permite una mejor dispersión de las señales, evita los grandes conglomerados, los grandes grupos económicos, sin embargo la japonesa es una de las más dinámicas y de mayor evolución.
El diputado del Partido Radical Social demócrata (PRSD), Marcos Espinosa, que forma parte y que hasta hace un tiempo presidió la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara, informó que esa comisión estudio durante todo el año 2006 las diferentes normas e incluso se invitó a todos los representantes en Chile, para determinar ventajas y desventajas de cada una. Espinosa informó además que con la autoridad que le da haber sido parte de ese trabajo es que considera que "las tres normas de se pueden adecuar al estándar chileno, pero la que ofrece mayores ventajas comparativas y mayor valor agregado es la norma europea, sobretodo en el tema de recibir televisión digital en los aparatos telefónicos. Pero insito en que lo importante es adecuar la legislación chilena a fin de poder regular la entrada al mercado televisivo de nuevos actores. Revisar también el tema de las concesiones, porque hoy en día las concesiones están definidas por 20, 30 y 50 años", puntualizó el parlamentario.
¿Están preparados los chilenos para este cambio y sus implicancias? Al respecto el jefe de distribución nacional de AOC Chile, Gonzalo Contreras, empresa que es uno de los mayores fabricantes de monitores del mundo, informó desde la capital que "Chile está preparado para asumir cualquier norma de TV digital que la autoridad defina. Los consumidores nacionales han demostrado ser conocedor

es de la tecnología y saben lo que quieren: son ellos los que están impulsando los cambios que se están produciendo. A los chilenos nos gusta la tecnología y estamos en una situación en que nos podemos permitir ser consumidores sofisticados, con facilidades de pago".
Consultado sobre cuál es la mejor opción para la nueva norma que "este es un proceso que en todo el mundo aún está en desarrollo y sólo en el largo plazo podremos ver qué modelos dieron mejor resultado, lo que dependerá, además de las necesidades propias de cada región".
Sobre lo útiles que son los aparatos digitales que actualmente se venden en el mercado, el ejecutivo informó que "estos productos ya están listos para recibir señal digital en alta definición, de hecho, quienes posean cámaras de video HD, reproductores de DVD de alta definición y películas en ese formato, pueden hacer uso de todas las funciones de sus aparatos. A nivel general, hablando de la transmisión de señal, sólo se requiere que la autoridad tome la decisión y que los canales de televisión implementen la migración hacia esas señales", de hecho agregó que en el 2007 se experimentó en el mercado digital un aumento en las ventas de un mínimo de 30% en comparación con 2006.
Televisión análogaLa señal digital de televisión abierta se podrá sintonizar en cualquier televisor análogo actual, siempre y cuando usted posea un sistema de decodificador. Punto sobre el cual aún no hay claridad por parte de las autoridades de Gobierno, y se desconoce si habrá algún tipo de subvención para adquirir el dispositivo cuyo precio podría bordear los 25 mil pesos. Este decodificador por sí sólo no mejorará la señal digital. Por lo que es recomendable adquirir un televisor digital, que sea capaz de reproducir la nueva imagen digital en toda su magnitud.
TVD un camino sin retorno...Este es una transformación tecnológica inevitable y la Subtel espera que con este cambio aparezcan nuevos contenidos generados por medios alternativos o de carácter regional. Otro factor que interesa es la posibilidad de lograr capacidades de interactividad. En Europa, por ejemplo, mucha gente puede hacer su declaración de impuesto a través de la TV digital. No es Internet, pero por lo menos se accede a ciertos servicios. La TV digital es una oportunidad que abre el espectro de señal a más canales, lo que de cierta forma iría a pluralizar los contenidos.

Pero los cambios que se introducirán a la televisión incluyen muchos servicios para los usuarios finales, como guías programadas en línea, sistema de grabado y pausa de la TV en vivo, salas de cine en los propios hogares, control parental, entre otras.
Además de una mejor calidad de imagen y una mejor calidad en el sonido y los canales de televisión abierta tendrán la capacidad de poder transportar más contenidos y más señales, no sólo de imagen, sino también de datos.
Conceptos que debemos manejarEl "simulcasting" es otro de los conceptos que de seguro usted irá conociendo en profundidad en los próximos años, porque técnicamente usted podrá ver en el mismo televisor la señal analógica, como también la nueva norma digital. Esto porque un televisor digital puede captar ambas; y un televisor análogo más el decodificador, también lo hace. Aunque eso se sabrá con más detalle una vez que se determine la norma y los decodificadores que se utilicen para captarla. Por tal motivo, será necesario que exista un lapso de tiempo en el cual coexistan las transmisiones analógicas y digitales, lo que en definitiva se denomina "simulcasting".
¿Se paga la TV digital?Una vez que se defina la norma, la señal debe estar disponible en el aire para que cualquier persona con los sistemas de televisión necesarios pueda captar la nueva TV digital. Hace poco tiempo, Brasil inició las transmisiones de televisión digital abierta, bajo la norma japonesa, sólo en el área de Sao Paulo. El decodificador por ahora hay que comprarlo y llega a costar hasta US$ 600 dólares. El gobierno de Lula ya estudia este aspecto para rebajar los precios. Además, se anunció la construcción de antenas de emisión para que la TV digital se extienda a toda la población del país más grande de Sudamérica.
Pero ninguno de estos puntos es motivo de alarma, gracias a que las señalas análogas y digitales coexistirán durante muchos años. Buen ejemplo de esto es la experiencia de EE.UU. y Europa, donde el 2010 se espera dar el definitivo vamos al "apagón analógico", mientras que en Chile aún no se define que norma se adoptará, todavía hay bastante tiempo. Sin embrago, no está demás informarse muy bien la próxima vez que desee comprar un nuevo televisor, porque el cambio se viene y más vale estar preparados para disfrutar la nueva era digital de la TV
¿Es necesario cambiar el televisor análogo?La principal gracia de la televisión digital, en lo que a imagen respecta, es su gran nitidez y calidad, con una alta definición.
Pero si usted sigue utilizando un televisor común y corriente (mejor conocidos como televisores de rayos catódicos), perderá las ventajas de la imagen que le brinda la televisión digital. Y esa, es la mejor razón para comprarse un aparato acorde a la calidad.
Sergio Godoy, académico de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica, y experto en el tema, explica que “la tecnología de la pantalla es diferente del estándar. LCD, plasma o rayos catódicos se pueden utilizar con TV digital y esto tampoco influye en la discusión sobre la norma”.
Pero no se apure. El estándar ni siquiera se ha decidido, y una vez que se haga, quedan años para que su viejo televisor de rayos catódicos deje de ser útil, aún sin decodificador.
“La introducción de la Televisión Digital Terrestre, incluye un período de transición de varios años en que se continúa transmitiendo televisión en la forma analógica. Es decir, durante varios años, el televidente puede optar por seguir viendo sus programas en su televisor sin cambiar nada de lo que actualmente hace”, explica Miguel Ríos.
Es así es que, quienes quieran ver la televisión de siempre, esa que reciben mediante la antena, no tendrán problemas, al menos hasta que se haga el “apagón analógico”, o sea, cuando la televisión abierta que conocemos, deje de transmitirse. Pero eso debería suceder en muchos años más.
Y para quienes sí quieren ver televisión digital, pero no puedan comprarse una televisión más moderna, con un decodificador basta.
En consecuencia…
Han surgido una serie de ideas a partir de un debate sobre el futuro de la TV, cuyo ámbito de competencia ha ido creciendo durante 2008, así como las voces que han participado en dicha discusión.
A la luz de lo expuesto hasta aquí, el tema de la televisión, es necesariamente político y por ende se deben considerar situaciones de oportunidad y consenso a efectos de lograr un real avance, deben poner de acuerdo de los actores para producir cambios en el actual sistema nacional de televisión.
No obstante, la televisión también tiene un rol que jugar en el ámbito de la cultura (en particular el ámbito de las artes audiovisuales), la educación y la diversidad cultural, y las nuevas herramientas que ofrece la conversión digital y la convergencia tecnológica deben de algún modo potenciar este rol en dichos ámbitos, evitando así perder una oportunidad histórica.